Hay gente que habla de puertas, cuando se abren o cierran etapas en la vida, pero suelen tener llaves, a mi me gusta hablar de caminos, ver los que sucede alrededor de ellos , observar cualquier movimiento que me llame la atención y detenerme a investigar si merece la pena seguir por dicho camino ..O simplemente alejarse y surcar otro sendero donde mi curiosidad despierte esa nueva ilusión para enfrentarme a otros retos.

Esta vez el tiempo va acompasado a mis pasos, le doy la mano confiada, porque él tiene el sosiego que yo quiero, y sólo él sabrá mostrarme que el sentido de la vida reside en saber esperar. El conoce mi espíritu inquieto y sabe que ahora le escucho.

Charlé con calma con ese viento, mi fiel compañero, y le expliqué que tenía que detenerse, que silbaría sin dudar si lo necesitaba, que simplemente quería que mi propio aliento me guiara. Él me acarició con su suave brisa primaveral y en su marcha me susurro un “hasta cuando me necesites”.

Si todo pasa por alguna razón, ésta era la mía, seguir adelante, ahora voy por otro camino, en la soledad de mis propios pasos, con una luz nueva en la penumbra llevándome donde quiero estar, sin miedo de caerme, porque lo importante es levantarse.

Ver otro amanecer, otros rocíos que den frescura a mis sueños, otros rayos de sol que den brillo y calor a esta vida que no siempre es azul y no siempre gobierna en ella un amplio arco iris.

Escuchar eso sí la lluvia que siempre limpia el alma y alivia el peso de esos sentimientos atrapados en un corazón que late con firmeza hacia un nuevo horizonte donde a buen seguro me haga sentir que todo va ser diferente , respirando el dulce sabor de quien consigue lo que se merece…;)

Anuncios